¡VOTAR PARA BOTAR!

William J. Peña Reinoso

En estos días he estado leyendo algunas opiniones que de manera ferviente, efusiva, apasionada y hasta soez, llaman a no votar en las próximas elecciones de Diputados a la Asamblea Nacional, que si el gobierno tiene secuestrado al CNE, al Poder Judicial, al Poder Moral, que si la MUD son una banda de forajidos busca puestos, en conchupancia con el oficialismo, que si la única salida es el Art. 350, etc…,  estas opiniones, como decía el Prof. Arconada en Maracaibo, no merecen nuestro mas mínimo respeto por no estar de acuerdo con ellas, aunque sí lo merecen quienes valientemente las emiten.

El llamado de abstenerse a votar es la típica estrategia de quienes están en evidente oposición a conseguir una salida democrática, de quienes están seguros de perder en una justa electoral puesto que están en situación de desprestigio o de quienes tienen una agenda oculta de componendas. En la actualidad esta posición parece que solo beneficia al Gobierno, ya que, de lo contrario, pase lo que pase, va a tener el fastidio de un grupo, o grupito, de Diputados de oposición en la Asamblea, la cual era, hasta hace poco, prácticamente unicolor. Los abstencionistas ya dieron su aporte favorable al régimen actual cuando lograron embarcar a la oposición, y ésta llamó a no votar en las pasadas elecciones de Diputados a la Asamblea, consiguiendo el oficialismo una Asamblea absolutamente favorable a su proceso político, libre de legislar a favor del “gran y amado líder, la luz del país” y en contra de los deseos del pueblo; solo recuerden el referéndum para aprobar o improbar la reelección indefinida del mandato Presidencial y la aprobación o no de las leyes que daban el claro cariz socialista-comunista al sistema político venezolano, primera derrota electoral del oficialismo, siendo estas últimas aprobadas, posteriormente, en dicha asamblea de espaldas al pueblo en contra de sus designios y en un claro golpe legalista.

Se hace un llamado a la abstención cuando se tiene el poder de con ello cambiar la correlación, preferencia o la inclinación, de las fuerzas de apoyo (y soporte) a un régimen cualquiera, o cuando con ello se garantiza la deslegitimación de un gobierno que se aparta de los designios de su pueblo; la condición de legítimo o no de un gobierno está, lamentablemente, dada por el simple hecho de medirse en una elección y no en la esencia de su desempeño interno. En el caso venezolano lo primero ni soñarlo, las fuerzas de soporte del régimen están absolutamente blindadas a su favor, las prebendas y beneficios son muy jugosos y sustanciosos al punto de crear  nuevas clases sociales: los Boliburgueses y Militburgueses. Respecto al segundo aspecto, hasta que los factores internos y externos, hasta que las organizaciones y grupos de opinión, presión  y decisión del país, hasta que las organizaciones internacionales, gobiernos y grupos de opinión no racionalicen la verdadera condición de lo que es una democracia y que es lo que la tipifica, tampoco una abstención es la solución, basta que el gobierno forme algún grupo de electores o algún partido satélite para justificar una supuesta legalidad.

Se alega que las elecciones están amañadas, que es obvio un fraude electoral, que la única salida es la de invocar el Art. 350 de nuestra Constitución Nacional, y la pregunta que vale hacerse es: ¿Quiénes convalidan esa invocación, el pueblo en desventaja estratégica y de fuerza? Vale la pena recordar que no hay gobierno en el mundo que se sostenga en el poder sin la fuerza de las armas (militares), que el poder civil solo sirve para asegurar un modelo político de gobierno, pero la permanencia en el poder de éste solo se asegura bajo la garantía del poder de las armas, y Venezuela no es la excepción; recordemos el célebre paro petrolero, prácticamente una invocación del 350, este solo sirvió para fortalecer a este régimen forajido y fratricida de conciencias.

¡No amigos señores!  Para llamar a la abstención hay que tener seguridad de la imparcialidad ¿? de las armas y la garantía de apoyo de los factores internos y externos. La abstención, aún bajo la certeza de fraude, no debe ser una opción, ello solo garantiza que el gobierno siga con sus desmanes sin alguien que lo advierta, o grite, a quien quiera y deba escuchar, debemos votar para tener algunas voces, poquitas pero bulliciosas, en esa ignominia de Asamblea.  Si no se vota y no tenemos el poder real para invocar y aplicar el 350…, entonces ¿qué hacemos, cuál es la salida? pero por favor respondan de manera inmediata porque ya este país no resiste mucho, y con estar en descuerdo con el gobierno y con la oposición no se está resolviendo algo.

Creemos que hay que VOTAR PARA BOTAR a los traidores del pueblo y rescatar al país.

¿HERMANA REPÚBLICA, REPÚBLICA HERMANA?

William J. Peña Reinoso.

Para contribuir con echarle leña al fuego, en esta parrilla de vísceras, o visceral, se me ocurre presentar el siguiente material a manera de cizaña, seguro que mi escaso conocimiento histórico será cruentamente criticado y convertido en papilla por mis profesores de historia, se encuentren en este mundo o en el otro, y por mis amigos duchos en historia, si me llegan, lamentablemente, a leer.

No he logrado aclarar en mi malograda memoria y, repito, en mi escaso conocimiento de historia, el por qué Colombia es nuestra Hermana República, nuestro origen no es el mismo, a nosotros nos descubre el mismísimo Cristóbal Colón en 1498 y a Colombia Alonso de Ojeda en 1499, por lo tanto no tenemos la misma filiación de origen, pero es ella quien se lleva el nombre del descubridor, de paso propuesto por un venezolano: Francisco de Miranda y nosotros el diminutivo de Venecia: Venezuela, atribuido a Américo Vespucio; aunque esto pareciera no ser rigurosamente cierto. Colombia, o la Nueva Granada en su origen,  a pesar de ser menor se convierte en Virreinato y Venezuela, la mayor, en Capitanía General; al Libertador Simón Bolívar, venezolano, se le ocurre una América unida y la define como la Gran Colombia y no la Gran Venezuela, aún cuando el verdadero esfuerzo libertador sale de aquí, de Venezuela y luego de muchos dires y diretes (¿se les parece a algo?) se produce La Cosiata de 1826 liderada por Páez, quien termina por darnos verdaderamente a nuestra República actual, a pesar de los deseos de Bolívar de una Gran Colombia dirigida desde Bogotá.

De todo lo que se les ocurra ha pasado entre Venezuela y Colombia, desde diferencias entre las concepciones de gobierno: Centralista por parte de los adeptos a Bolívar (¿será por esto que lo quieren tachar de socialista?) y Federalista por parte de los que apoyan a Santander, hasta diferencias en torno a lo que constituye su territorio nacional, las cuales han sido zanjadas, casi todas y en prácticamente todos los ámbitos legales, a favor de Colombia, básicamente por el descuido o indolencia de nuestros representantes, por sobrados como dicen los jóvenes ahora, terminando pagando a favor de Colombia.

Estas diferencias no reflejan, en mi inocente opinión, las relaciones que deben existir entre hermanas de un mismo padre (Simón Bolívar) y madre (América); pareciera mas bien como una discordia entre hermanas bastardas, que reclaman protagonismo en la herencia y legado histórico.

En los actuales momentos hemos llegado a los insultos, improperios y vejaciones que dos hermanas no se dirían: una acusa, la otra se defiende; una difama, la otra amenaza; una interviene, la otra protesta, y así en un sinfín de acciones cada día se parecen menos a unas relaciones entre hermanas, aunque no podría asegurar esto ya que soy hijo único, pero presumo que ello debería ser así.

A riesgo de parecerme a un pacato conciliador, falto de relaciones entre hermanos, me he preguntado: ¿El último impase no se hubiese resuelto si antes no hubieren conversado, por enésima vez, como hermanas, antes de ir a un enojo de mayores consecuencias, como lo es el ¡no nos hablamos mas! (romper relaciones)?, ¿Cuál es el problema, para dilucidar las diferencias de una vez por todas, en sentarnos a la mesa y poner las cartas sobre la misma, hasta lavando, lamentablemente, la ropa delante de todos y fuera de casa?, ¿por qué no puede Venezuela invitar a un verdadero árbitro internacional: ONU, UE quienes no tendrían interés particular en apoyar a una u otra, y no la OEA, UNASUR o ALBA, quienes sí tienen interés en alguna de los dos, y desenmascarar a la supuesta hermana mentirosa y manipuladora; o Colombia hacerlo para demostrar la veracidad de sus acusaciones, incluyendo una visita por las bases de un tercero en discordia (EEUU)?

En mi época decíamos: El que no la debe, no la teme, y creo que la familia (pueblo) de ninguno de las dos hermanas ni la debe ni la teme; esto es sólo una pelea de políticos inescrupulosos y ambiciosos tanto de historia como de poder, y en esa pelea no duden que, aunque no exista, ni asista,  la razón, el pueblo defenderá, y seguramente donará su sangre, por su familia, por aquello de que la sangre llama, el pueblo venezolano defenderá su país a costa de lo que sea y seguramente igual hará el pueblo colombiano; otra muestra mas de que es una ilusión aquello de Hermana República o República Hermana.

¿ESTADO LIBRE ASOCIADO?

William J. Peña Reinoso

Si uno observa el desarrollo diario de la política del Gobierno, y en especial del Presidente, puede notar ciertas señales que nos pueden hacer pensar en una estrategia maquiavélica para el futuro de nuestro país y, posiblemente, para el de al menos un país latinoamericano.

Desde bien temprano el Gobierno Nacional decide establecer unos convenios de cooperación con países que nada tienen que aportarnos, países que tienen un marcado retraso en materia tecnológica, en materia científica, en materia educativa y pare Ud., de contar. Alguno de los argumentos que se han dado es que ellos tienen una alta disciplina en el análisis científico, lo cual no es totalmente cierto, alguno de esos países, en especial Cuba, lo que tienen es una forzada disciplina orientada a la obediencia sumisa y servil al estado y al líder supremo, la cual raya en la idolatría, en el culto extremo y único a la personalidad de caudillo.

Al país han entrado decenas de miles de médicos (¿?) cubanos; de especialistas en agricultura; de especialistas en informática orientada a registro y control de la población (cedulación); ingenieros de quién sabe qué; de expertos en seguridad; de expertos militares, al tal punto de ser, aparentemente y por las noticias que corren, la guardia pretoriana del Presidente; de expertos en electricidad, sin haber demostrado experticia al respecto, a no ser por el uso de la misma con quién sabe qué motivo; expertos en deporte; en educación de adultos, olvidándonos que la cubana se hizo con el aporte de los docentes venezolanos de la Oficina de Educación de Adultos del Ministerio de Educación, quienes asesoraron y facilitaron la metodología para ello; expertos en adoctrinamiento de masas infantiles y juveniles;  expertos en el manejo de poblaciones armadas tanto citadinas como obrero y campesinas; expertos en reclutamiento de informantes (sapos) de sus vecinos y compañeros de alguna actividad, así como de los oidores e informantes de oficio (mesoneros, sobrecargos, camareras, domésticas, etc… ) y ya, es suficiente con esta muestra.

Uno se pregunta ¿qué es lo que hay escondido que resalta a la vista? Obviamente hay un elemento típicamente ideológico en el asunto; solo en el siglo pasado las doctrinas y movimientos políticos como el Nacional Socialismo (Adolf Hitler y sus Nazis), como el Fascismo (Benito Mussolini), el Franquismo español (Francisco Franco y su monarquía), el Leninismo y posterior Stalinismo, guardando las distancias, en la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, el Castro-comunismo (Fidel Castro y familia), y pare de contar, hicieron, y hacen, uso de la fuerza del Poder para obligar a los pueblos a obedecerlos, para dominarlos y dormirlos, confundiéndolos a tal punto de llegar a olvidar sus raíces y su idiosincrasia. Todos han convertido a los países bajo su manto de influencia en vulgares colonias y dictaduras, similares a las que ellos combatían.

¿Qué es lo que sentimos va a pasar con Venezuela  y algún otro país latinoamericano o del Caribe? A nuestro modo de ver se está gestando una Federación, o por lo menos se prepara el terreno para una fórmula parecida a la de EEUU y Puerto Rico, una suerte de Estados Libres Asociados (lo cual pensamos será el resultado), con absoluta dependencia de un poder central radicado en Venezuela y bajo la tutela de los líderes locales de cada nación o estado, los Castro en Cuba, Evo Morales en Bolivia, Daniel Ortega en Nicaragua, Rafael Correa en Ecuador (también salvando las distancias), y alguno que otro izquierdoso revisionista que se les arrime, incluso extracontinental.

Todo apunta a ello, los esfuerzos del Gobierno venezolano por desprestigiar a la ONU, a la OEA, a la CAN, etc…, y centrar su batería en fortalecer su organización, el ALBA, y proponer una Organización de Estados Americanos sin Canadá y sin los EEUU, una Organización de Estados Latinoamericanos, nos indica por dónde van los “tiros”

Creemos que hay que estar bien pendientes de ésta idea, ya que sería infinitamente lamentable que ello sucediera, en especial a espaldas de las naciones que se verían involucradas y afectadas. El tamaño de la dictadura solo sería comparable con los casos citados al principio y el daño sería eterno.

No olvidemos que los Líderes del actual gobierno padecen de un delirio de grandeza nunca antes visto, se creen la reencarnación de nuestros Libertadores, la reencarnación de los radicales de nuestra independencia, les queda chico el ser líderes de un gran país, con las infinitas dificultades, y oportunidades, que tenemos, se creen ideólogos, politólogos y filósofos como parar crear un movimiento extra-nacional, sin importar el daño que hagan con tal de satisfacer su ansias de Reconocimiento, su apetitos de Poder y su trasnocho ideológico. Definitivamente son Megalómanos.

Las señales están dadas y los mensajes claros, aunque aún los quieren mantener ocultos.

¡Atentos, pues!

¡¡¡VENEZUELA ES UN TANGO: CAMBALACHE!!!

William J. Peña Reinoso

Venezuela vive el momento mas vergonzoso de su historia, vergonzoso porque ahora, como nunca, la justicia se aplica según los intereses acomodaticios del régimen gobernante. Es cierto que en otras oportunidades esta se encontraba mediatizada, pero nunca, como ahora, había estado tan comprometida y esclavizada a los factores de poder.

que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafaos, contentos y amargaos
vivimos revolcaos en un merengue y en un mismo lodo todos manoseaos.

Cómo es posible que se hable de un cambio hacia una Venezuela mas justa y se cometa el mas grande fraude contra los valores éticos del país. Cómo podremos ver a nuestros hijos a los ojos y exigirles que respeten las instituciones democráticas, si en ellas no se hace mas que irrespetar a la Constitución de la República y a la inteligencia de los ciudadanos.

Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor,
ignorante, sabio, chorro, generoso, estafador. 
Todo es igual; nada es mejor
los inmorales nos han igualao.”

Por no ser Abogado no sé si las últimas decisiones jurídicas están, en rigor, ajustadas a derecho, como de seguro lo diría un Abogado, presumo que sí, no sé si el axioma aquel de: “Una cosa es lo lógico y otra cosa es lo legal”, representa el espíritu de la decisión de los Tribunales de Justicia, pero siento, en apego a una cierta e incipiente lógica, que éstos se han burlado de todos los venezolanos, partidarios o no del régimen, en una suerte de intercambio de complacencias con el oficialismo.

Que falta de respeto, que atropello a la razón;
cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón.

Ahora asignar contratos a dedo, a un amigo, no es una ventaja para éste, constituir testaferros, con la intención de burlar el ordenamiento legal vigente no es un delito, resulta que el utilizar la posición de privilegio que se detenta para favorecer a un amigo “honesto a toda prueba” no es tráfico de influencias, que manipular la cosa pública en beneficio propio no es ventajismo, que comprometer los recursos del estado en compras obviamente inadecuadas no es delito, que atropellar a los ciudadanos no es abuso de poder, que insultar usando el pretexto del lenguaje coloquial no es amoral, entonces: ¿Qué es; cómo lo calificamos?, ¿Cómo podemos calificar la infeliz frase de: “no me den, póngame donde hay?” ¿Será que no hemos cambiado nada en nuestra República cuando elegimos a los gobernantes actuales, será que este país está condenado a ser propiedad de los caudillos de turno, de sus secuaces y de sus lacayos?. Nuevamente somos víctima de la viveza criolla sobre la lógica, la justicia y del derecho.

No pienses mas, echáte a un lao, que a nadie importa si naciste honráo. 
Que es lo mismo el que labura noche y día como un buey 
que el que vive de los otros, que el que mata o el que cura o esta fuera de la ley.

Lastimosamente, nuestro país y con él todos nosotros, estamos embarcados en un CAMBALACHE, ahora bien: ¿cuál es el camino que nos queda, cómo podemos actuar?. La sociedad civil ha encontrado un resquicio en contra del sólido bloque oficialista y por allí se puede colar, ahora bien: ¿Hasta dónde estos movimientos de la sociedad civil conseguirán resultados de mayor alcance?, en mi opinión estos movimientos solo lograrán resultados en aquellas áreas donde se tenga presencia activa, en donde lo obvio supere los deseos, y apetitos, obscuros del oficialismo y en donde no se permita birlar lo justo.

Hay que estar bien claros que quienes tienen el poder logran imponerse a quienes tienen la razón, lógicamente con abuso y fuerza, pero esto sucede siempre que no se unan los elementos democráticos en una sola voz: JUSTICIA, y así lograr que la razón se imponga a la fuerza. Los regímenes siempre se sustentan sobre los elementos de fuerza y en general este poder lo representan las instituciones de represión del Estado, policías o militares, pero pudiera ser que en un país bizarro como el nuestro, ese poder se transfiera al pueblo que tenga un verdadero espíritu democrático, a esa Sociedad Civil que se come con una buena dosis de amor a la patria y respeto por los conciudadanos, a ese pueblo el cual debería ir a unas elecciones con el ánimo, y la convicción, que solo en ellas se puede crear una verdadera Republica, transformando el fracaso actual en un buen éxito futuro.

En las próximas elecciones podríamos acabar con las pretensiones del oficialismo y terminar de una vez con ese bendito tango en el cual han convertido a Venezuela: CAMBALACHE.

Nota:

Lo escrito en letra cursiva y negrilla corresponde a extractos de la letra de un viejo Tango, el cual tiene la honrosa suerte de haber sido prohibido por dos gobiernos militares en la Argentina.

¿Elecciones es igual a Democracia?

William J. Peña Reinoso

¿Las elecciones son garantía de democracia, son éstas quienes definen, o convalidan, que en un país exista democracia?

Desde hace mucho tiempo algunos países y casi todas las organizaciones internacionales consideran que como condición de democracia, los gobernantes deben ser elegidos en alguna justa electoral, pero se olvida que no todos los antecedentes han honrado esa afirmación. Muchos países integrantes de los distintos foros internacionales (ONU, OEA, etc…) asumen que ello es garantía de democracia, olvidando las condiciones en las cuales viven los ciudadanos de las diferentes naciones. Las elecciones son una parte importante de la ecuación, pero no garantizan a la democracia.

Si hacemos un poco de memoria veremos que algunos elegidos famosos han oprimido a sus pueblos y han roto el orden democrático de sus países, sin la necesidad de subvertir el orden. Ahora se nos ocurren dos ejemplos emblemáticos, sin menoscabo de otros innumerables ejemplos: Adolfo Hitler en Alemania y Fidel Castro en Cuba. El primero desencadenó la mas horripilante gesta en contra de los pueblos europeos y contra el mundo y el segundo enlodó una hazaña hermosa de libertades y la convirtió en una grotesca dictadura y en una sucesión típicamente monárquica, o acaso no es eso lo que se plantea al nombrar a su hermano como su sucesor obviando la voluntad de su pueblo en alguna elección,  sin hacer mención a que en la isla se han efectuado decenas de elecciones las cuales no han aportado verdadero bienestar a su pueblo ni, definitivamente, una garantía de democracia y libertad.

La democracia no es definida por una elección, es definida por la garantía que tienen los ciudadanos de tener libertades individuales y colectivas, es definida por la garantía de los ciudadanos a tener una mejor calidad de vida a través de un gobierno que los tome en cuenta y que cumpla con las exigencias de su pueblo, mismas que se manifiestan en la escogencia de uno u otro proyecto político. No importa si el proyecto es de izquierda, centro o derecha, lo que importa es que se respete al pueblo, a sus libertades, a sus individualidades y a su desarrollo personal y colectivo.

Las elecciones lo que hacen es escoger, por mayoría de electores, mas no necesariamente de toda la población, a sus próximos administradores, y que estos se conviertan en los guías de todo el pueblo y no solo de los que le dieron el derecho, por el voto, a conducir la cosa pública.  

Un proyecto político nunca puede pasar por establecer un régimen que oprima, doblegue o  segregue a los electores triunfantes o no en el proceso de escogencia de la nueva administración. No se concibe que un pueblo elija a sus opresores, esa posibilidad no es factible, el ser humano no busca su desgracia a propósito, siempre procura el bienestar de sí mismo y de sus conciudadanos.

Por esto es que afirmamos que los innumerables procesos electorales, de la III, IV o V  República no han garantizado que en el País haya existido alguna democracia en el sentido estricto; han existido gobiernos con mas o menos intenciones democráticas, y no precisamente el actual, quienes de manera tímida lo intentaron.

El llamado es, por lo tanto, a evaluar si en realidad existe democracia cuando solo se efectúan elecciones, y si esto convalida, o si endosa legitimidad, a un régimen como democrático.

16-06-2010

FRAUDES

Este artículo fue publicado en el periódico “Tal Cual” en ocasión de las elecciones del año 2000; lo publico en el Blog dado que es pertinente, para las próximas elecciones, como un mensaje de que HAY QUE VOTAR por encima de todo, aún bajo la certeza de un fraude de cualquier tipo. No se puede cometer el error de dejarle espacios abiertos al partido gobernante y que al menos el 50% de la población no tenga espacios en el foro nacional, hay que tener participación en la Asamblea Nacional cueste lo que cueste, hay que dar la pelea y de ser necesario morir de pie: VOTANDO

Fraudes

William J. Peña Reinoso

Fraude es todo aquello que se hace con la intención de engañar, modificar o esconder algo. Por esto cuando de política hablamos el fraude no solo se produce al contar los votos en las urnas electorales o, como ahora, en las máquinas electorales. Ese fraude es grotesco e insultante tanto para quien comete el fraude como para los defraudados.

En Venezuela hemos tenido una larga lista de fraudes o, por lo menos, de intentos de ellos.

En los años sesenta para las elecciones de Rómulo Betancourt y las de Raúl Leoni, se produjeron fraudes de intención y de poder: se condicionó a los votantes a ejercer el sagrado derecho a cambio de un “puestico”, lo cual se verificaba, y por ende se consumaba el fraude, contra la presentación, a los “jefes”, de las tarjetas correspondientes a los otros partidos contendientes, las cuales no habían sido introducidas en el sobre de votación. 

Otro fraude de esa época, el fraude por limitación: era el cometido cuando se limitó la participación de todas las corrientes ideológicas presentes en el país, materializadas en algunos partidos políticos.

Como pueden notar, en ninguno de ellos se escamoteaban los votos eso no era necesario, ¿para qué?

En épocas posteriores el fraude electoral mas notorio era en económico: Quien detentaba el poder podía asignar recursos financieros a ciertos partidos políticos o asegurar ciertos “contratos” a objeto de lograr contribuciones especiales, las cuales servían para invertir en las campañas propagandísticas, en el mejor de los casos, o en la compra de votos, hombres con “maletines”, “manos pelúas”, etc., en lo cotidiano.

En las elecciones de los dos últimos años, que han sido demasiadas, el fraude se ha consumado bajo una nueva modalidad: “el temor a”; se planteo el temor al candidato militar y éste nos asustó con la posibilidad del continuismo político de los partidos tradicionales: AD y COPEI, los signatarios vivos del pacto de Punto Fijo.

Posteriormente vino el siguiente fraude con la misma modalidad: el temor a un golpe, la certeza ¿infundada? de: “si no es bajo el modelo que propongo se puede producir un estallido social, si no triunfamos es casi seguro que tendremos una guerra civil, si quisiera puedo disolver el congreso, tengo el poder para hacerlo”, y así, como estos, otros comentarios con el mismo tenor.

¿Cuál es la forma como ahora se manifiesta el Fraude?, Todo parece indicar que una nueva modalidad se une a la que se presentó en las multi – elecciones de los dos últimos años, esta modalidad se manifiesta cuando los organismos rectores del proceso electoral violan el ordenamiento legal vigente, cuando limitan el derecho a la información oportuna de los electores, cuando usan el desorden administrativo y la incapacidad gerencial para condicionar el voto hacia las alternativas mas fáciles o las mas promocionadas por el aparato gubernamental, cuando usan esa incapacidad para endosarle a la tecnología fallas propias de los hombres y sus procesos, cuando deciden que lo esencial es una fecha a cumplir, que una etapa a superar; que lo importante es arribar y mantenerse que llegar y cumplir; que es mas importante alabar, satisfacer un aparente capricho, pagar una cuota de poder asignada, que garantizar el derecho de los venezolanos a elegir, libre y conscientemente, a sus representantes; ese fraude es tan obvio que se está simulando las simulaciones, se está engañando de la manera mas vil al pueblo, a ese quien supuestamente gobernará con el Soberano Mayor, al pueblo, quien en definitiva les puso donde hay y quien en alguna oportunidad tiene fe en que en algún momento esto se enderezará, al pueblo ingenuo y esperanzado.

Ahora existe el fraude porque se debe acelerar el proceso a objeto de evitar que el deterioro de la imagen del Soberano Mayor sea peor y reste votos en donde a él mas le interesa: la Asamblea, porque no dudo que gane la elección principal, mas si dudo que tenga el control total al cual está acostumbrado, control que de manera fraudulenta le dimos los venezolanos.

Por eso afirmo: sí hay fraude electoral en estas elecciones, no habrá, ¡HAY!, se manifiesta en cada palabra de los integrantes del organismo rector de las elecciones y en los dirigentes de la nueva República; y lo peor es que nosotros, todos, hemos sido, por lo menos, cómplices tácitos de dicho Fraude. 

22 de mayo de 2000

PAÍS POR CÁRCEL O UN PAÍS CÁRCEL

William J. Peña Reinoso

Una forma perversa de controlar y dominar a un pueblo es quitándole la libertad de movilizarse fuera o dentro del país. En muchas oportunidades hemos escuchado que en Venezuela no puede suceder lo que ha pasado, y pasa, en Cuba: la prohibición y estricto control de la movilización de sus conciudadanos, que lo que allí ocurre es producto de ser una isla y por lo tanto se le puede controlar la salida, o entrada, de su población, además de tener un insultante, inhumano y feroz bloqueo por parte, entre otros, del país mas poderoso de la tierra,  pero ambas cosas no se pueden concebir en pleno siglo XXI, en el cual la globalidad y la libertad son la regla.

Pero vale la pena recordar que en los países de la antigua cortina de hierro, URSS y sus satélites, también sucedía lo mismo: los ciudadanos tenían prohibición de libre tránsito hacia afuera de su país y en algunos casos dentro de los mismos, y ellos no eran islas en la estricta acepción de la palabra, solo basta con recordar que para reprimir la movilidad de los habitantes, en Berlín levantaron hasta una muralla convirtiendo a la parte oriental de la ciudad en una isla de hecho.

Los tiempos han cambiado y pareciera muy burdo y grotesco el método empleado en el pasado para conseguir mantener presa, sumisa y oprimida a la población. Con la triste excepción de Cuba y posiblemente algún otro país gobernado por una dictadura, se pueden aplicar otras formas de lograr el mismo objetivo con una cara, ante el mundo, de aparente de libertad, con una manipulación de la verdad escudándose en situaciones coyunturales y logísticas que pudieran presentarse: fallas en las existencias de Pasaportes, fallas administrativas en el suministros de los mismos, problemas tecnológicos en los accesos a las páginas de Internet que permiten el registro de las solicitudes del documento en cuestión, exceso de controles burocráticos en los procesos de asignación, control estricto y abusivo en el suministro de divisas, leyes que controlan, limitan y penalizan el acceso y tenencia de las divisas, y pare Ud., de contar.

Las novedosas y perversas formas de controlar la libre movilización de los pobladores, se muestran como coyunturas producidas por la población misma, siempre es útil echarle la culpa a la víctima, es una manera de esconder la realidad ante el mundo. Argumentos como los ciudadanos solicitaron pasaportes sin necesitarlos, para crear un problema de abastecimiento, o el que hay que controlar de manera rigurosa la asignación de divisas a fin de impedir la fuga de capitales por parte de quienes quieren desestabilizar la economía, son algunos de los usados por el gobierno.

Pero no solo se controla la salida de los ciudadanos, también la movilización interna es controlada con el abusivo despliegue militar (Guardia Nacional) y policial en alcabalas o puntos de control, bajo la excusa de operativos para garantizar seguridad ciudadana y controlar los actos delictivos. La  exigencia de la documentación de identificación o de manejo de vehículos, de los comprobantes de pago de los impuestos, de los documentos de propiedad de vehículos y de bienes transportados por los ciudadanos, etc…, son trabas típicas de la libertad de movilización; es cierto que esos documentos son de obligatoria posesión y presentación, pero el obtenerlos, con alguna que otra excepción, constituye una verdadera odisea, de no sólo horas invertidas en ello, sino de meses de vejatoria espera, sin que ello garantice su consecución, convirtiéndose por lo tanto en otro elemento de control y limitación de las libertades.

 Esto, a nuestra manera de ver, forma parte de la paranoia típica de los gobiernos totalitarios: ¿Todos los que pueden tener acceso a un pasaporte o y tienen la capacidad de obtener alguna divisa son desestabilizadores o conspiradores? ¿Todos son lacayos del imperio o de algún país extranjero? ¿Todos son sospechoso de alguna conducta delictiva o son susceptibles de serlo?, si ello fuese así pudiera pensarse que casi el 50% de la población es conspiradora, y eso no hay sistema que lo aguante.

Lo cierto es que todos los gobiernos de talante totalitario tienen como objetivo el de someter, a la fuerza, a la población, es imperativo mantener doblegados y sumisos a los ciudadanos, adeptos o no al sistema, o ¿es que los controles no nos afectan a todos por igual?

Se pudiera pensar que vamos en la vía de tener al País por Cárcel o a un País Cárcel, si es que ya no lo tenemos; triste fin para una Nación con una gran historia de gesta libertadora, dentro y fuera de sus fronteras.