LOMITO CONVERTIDO EN PELLEJO

William J. Peña Reinoso

El dicho criollo de “Primero Lomito que Pellejo” nuevamente se hace presente en la conducta del Gobierno, las expropiaciones no cesan, ni van a cesar a menos que el pueblo haga algo al respecto.

Con la expropiación de Agroisleña, el gobierno nuevamente se asegura de tomar algo que funciona para, de esa forma, ahorrarse el trabajo de crear alguna organización desde la nada. Esa táctica debería funcionar, ya que si algo está marchando bien, lo mejor es ponerle la mano y continuar el trabajo, pero en el caso de Venezuela es todo lo contrario, a la luz de los acontecimientos, lo que el Gobierno expropia lo destruye.

Un análisis muy superficial nos indica, entre otras razones, que básicamente las expropiaciones deberían producirse por:

1. Por causa de utilidad pública: un terreno, o propiedad, para desarrollar una vía pública, construir un Hospital, etc…

2. Para evitar un monopolio no estatal: El estado no debe permitir la instauración de monopolios ya que ellos lesionan al consumidor, sin embargo el Estado debe reservarse el derecho de establecer monopolios en ciertas áreas vitales y estratégicas de la economía del país.

3. Para corregir una conducta que haya violentado los derechos de la población: Si un individuo o individuos hayan violentado la propiedad de la tierra, o de algún bien común, a fin de enriquecerse afectando a la comunidad.

Seguramente en el ordenamiento legal se encuentran otras causas y, de seguro, mejor explicadas, pero girarán en torno a los puntos indicados.

En nuestro país este Gobierno ha agregado nuevas razones para expropiar:

1. El estado se ha endeudado y no puede pagar: Podemos citar un ejemplo, todas las contratistas de transporte de personal de PDVSA, particularmente las navieras en el Zulia, el endeudamiento era tan grande, por no honrarlo a su debido tiempo, que resultaba mas barato expropiar a todas las transportistas que pagarles por los servicios prestados; ahora el estado era dueño de su propia deuda y bajo la escusa de servicio social se pueden condonar o lanzar a pérdidas dichos compromisos. Toda una perla de abuso.

2. El estado quiere producir y no sabe cómo: En este caso el Estado decide, por alguna razón desconocida o innoble, producir algún bien o servicio, pero su incapacidad es tan grande que decide que es mas fácil expropiar a quienes lo producen y, supuestamente, continuar produciendo, podemos citar los casos de la Papelera, de la fábrica de toallas sanitarias (sobre esto último no entiendo las razones de ello), de pastas, etc…, el agravante es que, como decía aquel Ministro de la cuarta: ni lo uno ni lo otro.

3. Políticamente le interesa dar una imagen de fuerza: dentro del mejor estilo totalitario y típicamente militarista, es importante dar muestras de poder y fuerza, el gobernante es quien manda, ordena, y los demás cumplen sus ordenes; esto reditúa en los sectores populares que sienten que así se gobierna, que, como ellos practican en su ámbito social y familiar, existe alguien que ordena y los demás cumplen. Solo que ese mensaje termina por agotarse y en algún momento terminará por hacer crisis; “Se puede engañar a todo el mundo alguna vez. Se puede engañar a algunas personas todo el tiempo…, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo”

4. El estado quiere presionar a algún grupo económico y no estima conveniente hacerlo directamente: Por razones inconfesables, siempre políticas, al gobernante de turno le interesa presionar económicamente a alguna persona o grupo económico, es necesario callar a opositores y comprar conciencias, una forma de lograrlo es la expropiación, ya que con ella se le quita el poder económico al expropiado, se cerca y limita su capacidad de acción, se le doblega legalmente, se le expone al escarnio público, se le permite conservar algo pero se mantiene la amenaza de expropiación total (bozal de arepas). Esta táctica también se aplica con el argumento de impedir el abuso de ciertos productores y por ello decide que es mejor expropiar que corregir con otros elementos punitivos; tenemos varios ejemplos de ellos: las haciendas agrícolas y pecuarias, empresas agroindustriales, hilanderas, empresas varias en el sector petrolero, empresas en el sector automotriz, etc…, Cecilia Sosa “El gobierno está aplicando las expropiaciones como castigo” ; Manuel Malaver: “Yo diría más bien que como extorsión”

5. Al gobernante le parece que debe expropiar: En nuestro caso esta parece una de las opciones mas comunes, al gobernante le parece que algo debe ser expropiado y lo ordena, solo porque lo quiere y se siente poderoso, sin justificación alguna, sin que prive algún beneficio colectivo, sin elementos legales; lo hace para demostrar que es él quien tiene el poder sobre todas las cosas que se hacen en el país le guste a quien le guste; como decíamos en la vieja Caracas Y en mis años mozos:le dio una puntaá de cu… y lo ordenó”. Como ejemplo de ello vemos lo ocurrido con los edificios cercanos a la Plaza Bolívar de Caracas, motivo de la burla internacional por aquello de “exprópiese señor alcalde”

En fin: Lomito convertido en Pellejo

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