OPOSICIONISMO

(O, según el antiguo modelo socialista-comunista de titular: “Sobre la cuestión Oposicionista” o “Acerca del P.O.”)

William J. Peña Reinoso

Hay una permanente polarización en las ideas de las personas, la condición natural del individuo es esa, las personas se parcializan por algún estilo de arte: pintura, escultura, música o literatura y dentro de ellas las diferentes tendencias o escuelas; por alguna disciplina deportiva, y por algún equipo dentro de éstas; por alguna creencia espiritual o religiosa, por alguna tendencia científica, por alguna ideología política y sus agrupaciones, en fin por cualquier cosa que se nos ocurra, y ello es lo que hace interesante a la vida, además de, como se indicó anteriormente, formar parte de nuestra razón de ser, pero…, ¿no sería mejor, mas divertido y edificante, cambiar de bando permanentemente, no sería mejor oponernos hoy, a lo que apoyábamos ayer? Eso sí sería Libertad de Opinión y Libre Pensamiento.

No recuerdo haber estado alguna vez a favor, o apoyando, a un Partido oficialista, al Presidente del Gobierno de turno o a su gestión, siempre he estado en la oposición, mi libertad de conciencia me ha exigido ser un Oposicionista nato, un contestatario permanente, no solo en mi juventud, cuando lo hacía por el romanticismo libertario, por la efervescencia natural, por la rebeldía lógica de los jóvenes, por las ideas revolucionarias naturales de esa etapa de la vida; también en mi época de edad madura, mas no sé si de madurez, cuando el razonamiento pragmático me invadió y el análisis de las ideas se fundamentó en las re-lecturas juveniles, la interpretación de ellas y su análisis no condicionado, los nuevos materiales que daban vida a nuevos enfoques, a nuevas realidades y con ello creé un modelo mental que rompía con lo viejo y no aceptaba de manera incondicional y sumisa lo que se estaba viviendo en la materia Política, Económica o Social; y ahora en mi etapa de vejez, aún sin saber si es madura, sigo manteniendo mi absoluta condición de libre pensador y Oposicionista, ahora fundamentado en la experiencia de haber vivido las dos etapas anteriores con deseos de absoluta independencia ideológica y la irreverente condición de la tercera edad.

En esta etapa de mi vida he tenido el placer (eufemismo literario) de vivir en un país con un sistema (otro eufemismo) de Gobierno y un estilo de gobernar que nutre, alimenta y, obviamente, facilita a un Oposicionista su labor de libre pensador, de poder criticar aquello que a su real pensar y entender está fuera de contexto y de sentido, y el Gobierno actual lo hace tremendamente fácil así como se lo hace a los humoristas…, parece que tiene un trato con nosotros y con ellos.

Vemos, con estupor, como un Gobernante habla de Socialismo y pacta con el Fundamentalismo, habla de Libertades Sociales y su obra es absolutamente Excluyente, promovió una Constitución que establece el Protagonismo y la Descentralización y se declara Socialista, critica el Capitalismo Salvaje y permanentemente pacta con éste, aborrece y desafía al Imperialismo y practica el mismo de manera asquerosa contra naciones como Cuba, Bolivia, Nicaragua, teniendo en la mira a Ecuador y algunas otras naciones de Centro y Sur América e Islas del Caribe; se me parece tanto a la URSS. En mi opinión este Gobierno es un OPORTUNISTA ideológico, una suerte de tizana, mezcolanza o mélange, “un vulgar arroz con mango” TODO UN CHISTE, y alimento indispensable para un Oposicionista

Ante todo lo planteado creo que llegó el tiempo de promover la creación de un partido o movimiento político cuya Base Filosófica debería ser el OPONERSE a todo STATUS QUO, sea de derecha, de centro o de izquierda, radical o ligero (light), su objetivo será no llegar al poder alguna vez, porque es muy difícil ser opositor de uno mismo y puede haber un conflicto de interés, y a la vez suscribir todo acuerdo, huelga, protesta, opinión, etc…, en contra de los Gobiernos de turno. Ojo es importante no confundir las actividades del Partido Oposicionista con las de los comunicadores sociales ya que en algunas raras ocasiones estos se pueden parcializar con los sujetos gobernantes y para el P.O. esto es incongruente e inaceptable, se considera traición al partido; Ah., hay una condición: se debe vivir en el país en el cual se hará oposición para poder ser integrante de un P.O. ya que solo de esa manera se puede tener claro a que se opone uno, ya que la oposición varía de un país a otro y desde afuera no vale, hay que correr el riesgo de ser Oposicionista y vivir, permanentemente, con la soga al cuello y el miedo a ser atropellado, humillado, atrapado, torturado y desaparecido, lo cual, en todo caso, es mas honroso que lo contrario, y porque lo muy fácil oponerse desde fuera del país, sin vivir los riesgos y lo bueno que alimenta el espíritu al verdadero militante: El accionar de un Gobierno. El exilio impuesto o autoimpuesto le hace perder la condición de militante y le impide oponerse al Gobierno del país donde ejercía su papel de Oposicionista, deberá buscar nueva afiliación en su nuevo destino

Así que vamos al “I CONGRESO OPOSICIONISTA” para a la fundación del PARTIDO OPOSICIONISTA (P.O.) y el establecimiento de su basamento y filosofía política y a la creación de la “INTERNACIONAL OPOSICIONISTA”.

RECHAZO, OPOSICION Y REBELDIA: JODEREMOS”

¡VOTAR PARA BOTAR!

William J. Peña Reinoso

En estos días he estado leyendo algunas opiniones que de manera ferviente, efusiva, apasionada y hasta soez, llaman a no votar en las próximas elecciones de Diputados a la Asamblea Nacional, que si el gobierno tiene secuestrado al CNE, al Poder Judicial, al Poder Moral, que si la MUD son una banda de forajidos busca puestos, en conchupancia con el oficialismo, que si la única salida es el Art. 350, etc…,  estas opiniones, como decía el Prof. Arconada en Maracaibo, no merecen nuestro mas mínimo respeto por no estar de acuerdo con ellas, aunque sí lo merecen quienes valientemente las emiten.

El llamado de abstenerse a votar es la típica estrategia de quienes están en evidente oposición a conseguir una salida democrática, de quienes están seguros de perder en una justa electoral puesto que están en situación de desprestigio o de quienes tienen una agenda oculta de componendas. En la actualidad esta posición parece que solo beneficia al Gobierno, ya que, de lo contrario, pase lo que pase, va a tener el fastidio de un grupo, o grupito, de Diputados de oposición en la Asamblea, la cual era, hasta hace poco, prácticamente unicolor. Los abstencionistas ya dieron su aporte favorable al régimen actual cuando lograron embarcar a la oposición, y ésta llamó a no votar en las pasadas elecciones de Diputados a la Asamblea, consiguiendo el oficialismo una Asamblea absolutamente favorable a su proceso político, libre de legislar a favor del “gran y amado líder, la luz del país” y en contra de los deseos del pueblo; solo recuerden el referéndum para aprobar o improbar la reelección indefinida del mandato Presidencial y la aprobación o no de las leyes que daban el claro cariz socialista-comunista al sistema político venezolano, primera derrota electoral del oficialismo, siendo estas últimas aprobadas, posteriormente, en dicha asamblea de espaldas al pueblo en contra de sus designios y en un claro golpe legalista.

Se hace un llamado a la abstención cuando se tiene el poder de con ello cambiar la correlación, preferencia o la inclinación, de las fuerzas de apoyo (y soporte) a un régimen cualquiera, o cuando con ello se garantiza la deslegitimación de un gobierno que se aparta de los designios de su pueblo; la condición de legítimo o no de un gobierno está, lamentablemente, dada por el simple hecho de medirse en una elección y no en la esencia de su desempeño interno. En el caso venezolano lo primero ni soñarlo, las fuerzas de soporte del régimen están absolutamente blindadas a su favor, las prebendas y beneficios son muy jugosos y sustanciosos al punto de crear  nuevas clases sociales: los Boliburgueses y Militburgueses. Respecto al segundo aspecto, hasta que los factores internos y externos, hasta que las organizaciones y grupos de opinión, presión  y decisión del país, hasta que las organizaciones internacionales, gobiernos y grupos de opinión no racionalicen la verdadera condición de lo que es una democracia y que es lo que la tipifica, tampoco una abstención es la solución, basta que el gobierno forme algún grupo de electores o algún partido satélite para justificar una supuesta legalidad.

Se alega que las elecciones están amañadas, que es obvio un fraude electoral, que la única salida es la de invocar el Art. 350 de nuestra Constitución Nacional, y la pregunta que vale hacerse es: ¿Quiénes convalidan esa invocación, el pueblo en desventaja estratégica y de fuerza? Vale la pena recordar que no hay gobierno en el mundo que se sostenga en el poder sin la fuerza de las armas (militares), que el poder civil solo sirve para asegurar un modelo político de gobierno, pero la permanencia en el poder de éste solo se asegura bajo la garantía del poder de las armas, y Venezuela no es la excepción; recordemos el célebre paro petrolero, prácticamente una invocación del 350, este solo sirvió para fortalecer a este régimen forajido y fratricida de conciencias.

¡No amigos señores!  Para llamar a la abstención hay que tener seguridad de la imparcialidad ¿? de las armas y la garantía de apoyo de los factores internos y externos. La abstención, aún bajo la certeza de fraude, no debe ser una opción, ello solo garantiza que el gobierno siga con sus desmanes sin alguien que lo advierta, o grite, a quien quiera y deba escuchar, debemos votar para tener algunas voces, poquitas pero bulliciosas, en esa ignominia de Asamblea.  Si no se vota y no tenemos el poder real para invocar y aplicar el 350…, entonces ¿qué hacemos, cuál es la salida? pero por favor respondan de manera inmediata porque ya este país no resiste mucho, y con estar en descuerdo con el gobierno y con la oposición no se está resolviendo algo.

Creemos que hay que VOTAR PARA BOTAR a los traidores del pueblo y rescatar al país.