¿HERMANA REPÚBLICA, REPÚBLICA HERMANA?

William J. Peña Reinoso.

Para contribuir con echarle leña al fuego, en esta parrilla de vísceras, o visceral, se me ocurre presentar el siguiente material a manera de cizaña, seguro que mi escaso conocimiento histórico será cruentamente criticado y convertido en papilla por mis profesores de historia, se encuentren en este mundo o en el otro, y por mis amigos duchos en historia, si me llegan, lamentablemente, a leer.

No he logrado aclarar en mi malograda memoria y, repito, en mi escaso conocimiento de historia, el por qué Colombia es nuestra Hermana República, nuestro origen no es el mismo, a nosotros nos descubre el mismísimo Cristóbal Colón en 1498 y a Colombia Alonso de Ojeda en 1499, por lo tanto no tenemos la misma filiación de origen, pero es ella quien se lleva el nombre del descubridor, de paso propuesto por un venezolano: Francisco de Miranda y nosotros el diminutivo de Venecia: Venezuela, atribuido a Américo Vespucio; aunque esto pareciera no ser rigurosamente cierto. Colombia, o la Nueva Granada en su origen,  a pesar de ser menor se convierte en Virreinato y Venezuela, la mayor, en Capitanía General; al Libertador Simón Bolívar, venezolano, se le ocurre una América unida y la define como la Gran Colombia y no la Gran Venezuela, aún cuando el verdadero esfuerzo libertador sale de aquí, de Venezuela y luego de muchos dires y diretes (¿se les parece a algo?) se produce La Cosiata de 1826 liderada por Páez, quien termina por darnos verdaderamente a nuestra República actual, a pesar de los deseos de Bolívar de una Gran Colombia dirigida desde Bogotá.

De todo lo que se les ocurra ha pasado entre Venezuela y Colombia, desde diferencias entre las concepciones de gobierno: Centralista por parte de los adeptos a Bolívar (¿será por esto que lo quieren tachar de socialista?) y Federalista por parte de los que apoyan a Santander, hasta diferencias en torno a lo que constituye su territorio nacional, las cuales han sido zanjadas, casi todas y en prácticamente todos los ámbitos legales, a favor de Colombia, básicamente por el descuido o indolencia de nuestros representantes, por sobrados como dicen los jóvenes ahora, terminando pagando a favor de Colombia.

Estas diferencias no reflejan, en mi inocente opinión, las relaciones que deben existir entre hermanas de un mismo padre (Simón Bolívar) y madre (América); pareciera mas bien como una discordia entre hermanas bastardas, que reclaman protagonismo en la herencia y legado histórico.

En los actuales momentos hemos llegado a los insultos, improperios y vejaciones que dos hermanas no se dirían: una acusa, la otra se defiende; una difama, la otra amenaza; una interviene, la otra protesta, y así en un sinfín de acciones cada día se parecen menos a unas relaciones entre hermanas, aunque no podría asegurar esto ya que soy hijo único, pero presumo que ello debería ser así.

A riesgo de parecerme a un pacato conciliador, falto de relaciones entre hermanos, me he preguntado: ¿El último impase no se hubiese resuelto si antes no hubieren conversado, por enésima vez, como hermanas, antes de ir a un enojo de mayores consecuencias, como lo es el ¡no nos hablamos mas! (romper relaciones)?, ¿Cuál es el problema, para dilucidar las diferencias de una vez por todas, en sentarnos a la mesa y poner las cartas sobre la misma, hasta lavando, lamentablemente, la ropa delante de todos y fuera de casa?, ¿por qué no puede Venezuela invitar a un verdadero árbitro internacional: ONU, UE quienes no tendrían interés particular en apoyar a una u otra, y no la OEA, UNASUR o ALBA, quienes sí tienen interés en alguna de los dos, y desenmascarar a la supuesta hermana mentirosa y manipuladora; o Colombia hacerlo para demostrar la veracidad de sus acusaciones, incluyendo una visita por las bases de un tercero en discordia (EEUU)?

En mi época decíamos: El que no la debe, no la teme, y creo que la familia (pueblo) de ninguno de las dos hermanas ni la debe ni la teme; esto es sólo una pelea de políticos inescrupulosos y ambiciosos tanto de historia como de poder, y en esa pelea no duden que, aunque no exista, ni asista,  la razón, el pueblo defenderá, y seguramente donará su sangre, por su familia, por aquello de que la sangre llama, el pueblo venezolano defenderá su país a costa de lo que sea y seguramente igual hará el pueblo colombiano; otra muestra mas de que es una ilusión aquello de Hermana República o República Hermana.